By Kinship Communications on Viernes, 03 Febrero 2017
Category: La Revista de Conexión

NUESTROS VIAJES PARTE 1

   Ronnie nació en 1992 en el seno de una familia devota a la fe adventista. Vivió lo que el llamaba una “típica vida adventista”, asistiendo a escuelas denominacionales, cantó en el coro de iglesia, fue miembro del club de conquistadores (grupo mixto de exploradores), e incluso predicó durante programas juveniles de sábado en su ciudad natal Uganda.

   Uganda es un país sin playas, profundamente conservador en África del Este mas recientemente conocido por su hostilidad y actitudes violentas hacia aquellos en la comunidad LGBTIQ.

   Ronnie era amado y respetado por todos los que conocía, pero todo esto cambió en el 2014 cuando su padre descubrió que Ronnie era gay. Él tenía 21 años en ese entonces.

   Su padre llamó a una junta a los miembros de familia. “Tomaron turnos para insultarme, incluso me tiraron agua; lo peor fue cuando trataron de golpearme. Fue una de las peores noches de mi vida” él recordó.

   Temeroso de su vida, más tarde aquella noche, él se escapó de casa. Sin lugar donde ir, y solo el dinero de la venta de su computadora portátil, compró un boleto de camión y dejó su tierra natal, y se embarcó en un viaje de doce horas a Nairobi, la capital del país vecino, Kenya.

   En Nairobi conoció a un amigo de Facebook. “Aún tenía miedo” compartió Ronnie. “Es difícil encontrar trabajo sin los papeles requeridos”. Añadió que seguido contemplaba el suicidio, pero siempre era rescatado de esos pensamientos gracias a sus buenos amigos y su fe en Dios.

   Ronnie compartió que no ha visto ni ha hablado con su familia desde que salió de Uganda. Su papá tiene todo, pero lo desheredó al descubrir su sexualidad.

   A través de esta experiencia, él mantiene que el amor gana (él aún ama a su padre), y que Dios nos ama a todos sin importar  cuál es nuestra sexualidad.

   Mientras está en Kenya, Ronnie ha iniciado el proceso de asilo, orando que eventualmente le sea permitida la entrada a los Estados Unidos donde podrá empezar una nueva vida. Se mantiene con la esperanza de que un día se reconciliará con su familia, e incluso amigos que dejó en Uganda.

   SDA Kinship comparte el valor de las experiencias de Adventistas LGBTIQ y su importancia en la narrativa amplia de lo que significa ser LGBTIQ y Adventista. Nuestras experiencias son una serie de historias, resaltando las vidas de Adventistas LGBTIQ alrededor del mundo, nuestros menesteres, triunfos y fallos, nuestros puntos bajos y altos.